Nos quedamos solitas, el duende y yo. Y no conozco mejor manera de empezar este nuevo viaje que en tan grata compañía.
Volveré prontito. Seguramente el siguiente post lo escribiré apoyada en otra mesa, alumbrada por otra luz. Pero no pasa nada.. Un camino se recorre dando un paso, y luego otro. Yo acabo de poner los pies en el suelo que de tanto volar se me había olvidado como se andaba.
Gracias por ser, y por estar, por dejarme ser y por dejarme estar.
Suena Rojitas las orejas y el día no ha hecho más que comenzar a tiritar
Tengo ronca el alma de quererte
en esta soledad llena que me ahoga;
tengo los ojos llenos de luz de imaginarte
y tengo los ojos ciegos de no verte;
tengo mi cuerpo abandonado al abandono
y tengo mi cuerpo tiritando de no poder tocarte;
tengo la voz tosca de hablar con tanta gente
y tengo la voz preciosa de cantarte;
tengo las manos agrietadas de la escarcha
y tengo las manos suaves de en el cielo acariciarte;
tengo soledad, luz, alegría, tristeza,
rebeldías, amor, sonrisas y lágrimas…
Y también te tengo a ti, preciosa,
caminando por las venas con mi sangre.
Foto de ThornWhiteShirt